La Fotonovela

La Fotonovela

La Fotonovela y Yo:

Decir, oír, o pensar en Fotonovela, me transporta a la casa de mi abuelo, dónde había colecciones de revistas.  En ellas me sumergía por horas a mirar, a decifrar y  a descubrir: dibujos, fotografías…

Cuándo mis habilidades por la lectura, se arraigaron, empecé a disfrutar de esas historias hechas con fotos, cuyos personajes se comunicaban entre sí a través de textos escritos en globos.

Era suficiente con pasar de un cuadro a otro en la página para que la historia, solita, vaya relatándose.

Vía Libre para Mirar!

Eran historias de amor y peripecias, que si bien no eran prohibidos, tampoco estaban concebidas para la niñez…

Saber que podía sumergirme en el mundo de «los Grandes» sin restricciones, multiplicaba mi interés.

Los libritos que me regalaban o compraban, eran aquellos con forma de animalitos recortados, que contaban historias muy elementales …

Es diferente el magnetismo que hoy ejercen todavía las páginas impresas de las fotonovelas sobre mí y… muy diverso: el discurso, la imagen, los autores, los lectores, la técnica…

Algunos de estos aspectos los comparto con ustedes hoy.

Orígenes de la fotonovela

El primer antecedente de la fotonovela, es el afiche de promoción de películas, a comienzos del sXX.
Habitualmente, se utilizaban sobrantes de filmaciones a las que se les sumaba texto y, cierto diseño con la intención de promocionar la película en cuestión.
Desde este inicio, -texto + foto- la fotonovela acarrea su estigma de hibridez.

La propagación de este formato de promoción fue veloz y, obviamente adquirió estilos propios en México y Argentina, donde comenzaba a gestarse una industria cinematográfica poderosa.

Antes de transformarse en «fotonovela», el género fue antecedido por otro híbrido: la «cinenovela». También de origen italiano aunque muy difundida en México. Una selección de fotos de un filme, con sus respectivos diálogos en globos,  que narraban la trama de la película.

Antecedente inmediato de la fotonovela

Podríamos fechar el nacimiento de este género, en el año 1946, en que una revista Italiana «Grand Hotel», comprada como franquicia a una americana, contrata guionistas y dibujantes para elaborar relatos propios.

No se trataba aún de fotos -eran dibujos- pero el formato definitivo comenzaba a vislumbrarse.

El éxito fue total y, se reimprimió 4 veces en una semana.

La consagración de la fotonovela

Ante la evidencia de un negocio redondo, en un breve lapso, se multiplicaron las ofertas de este formato.

Distintas publicaciones se sumaron al prometedor negocio editorial.

Al género se lo describió como «fotoromanzo» en Italia, y también recibió el apelativo de «fumetti», por las similitud entre los globos de los diálogos y el humo de los cigarrillos.
Obviamente, recibió las más duras críticas tanto de la Iglesia, como del Partido Comunista.

La Iglesia la tachó de inmoral, pecaminosa y corrupta, mientras que el partido comunista la acusó de desviar la lucha de la clase obrera y ser superficial y burguesa.

Grandes estrellas del cine se iniciaron en la fotonovela, tal es el caso de Gina Lollobrígida y Sophia Loren.

La fotonovela en Argentina

La Revista Idilio, de la Editorial Abril, además de publicar en forma sostenida los fotomontajes de Grete Stern, pionera del género en nuestro País, incluyó entre sus páginas la Sección de «Fotonovela».

Marcábamos el paso, al ritmo de las tendencias editoriales en el mundo, que abaratando los costos de impresión, podían hacer llegar sus producciones a más gente.

Es el momento de destacar la figura del fotógrafo George Friedman, quien estaba a cargo del lenguaje visual: las fotografías.

Un lujo de fotógrafo, al igual que Grete, que pone sus saberes y formación a disposición de un medio con gran tirada de ejemplares.

George Friedman fotógrafo

Nació en 1910 en Hungría y de adolescente emigró de su país hacia Francia. Se formó como cameraman e iluminador de cine junto a grandes directores.

Viendo el crecimiento de la industria en los EEUU, se traslada a ese país y, se incorpora a la MGM, a la vez que se desempeña como foto-reportero para Paris Match.

En 1939, decidió trasladarse a la Argentina con su familia y, radicarse aquí. Fue reportero gráfico de Editorial Atlántida para varias de sus revistas y, en 1947, tomó contacto con el director y fundador de Editorial Abril, César Civita que lo dejó a cargo de las fotonovelas.

Escribe Marcos Zimmerman, prestigioso fotógrafo argentino

«Friedman realizó estas extraordinarias tomas para la revista Idilio, una fotonovela lanzada por editorial Abril en nuestro país, que tuvo enorme éxito en los años ’50 y ’60.

Ni bien asumió la dirección de fotografía de la revista, Friedman hizo construir un plateau, que no tenía nada que envidiarles a los estudios de cine, para realizar las fotografías con las que narraba sus historias. Además convocó a directores de la talla de Luis Saslavsky para dirigir las puestas en escena.

Desde entonces y con un estilo refinado, Friedman se dedicó a iluminar y fotografiar situaciones en las que la emoción, el dramatismo y los conflictos de la clase alta eran los protagonistas.

Pero, además, imprimió a esa pequeña fábrica de ilusiones fotográficas una impronta propia e innovadora, gracias a la cual transformó los temas típicos de las fotonovelas rosas –el amor, el casamiento y la familia– en narraciones de estilo film noir».

Conclusiones

La fotografía moderna en la Argentina, tiene un nivel extraordinario y, además de contar con figuras locales se nutrió de muchas otras que venían huyendo de la guerra. Habían recibido una inmejorable formación en sus países de origen, o fueron acercándose a los grandes centros económicos y culturales para su formación.

Nosotros también éramos en ese momento, una Meca, un territorio confiable y prometedor dónde afincarse y desarrollarse. Confieso que me sobreviene un poco de nostalgia al contactar con ese momento histórico….

El MALBA, rinde homenaje a la modernidad en la fotografía en una muestra de Excelencia que puede verse hasta principios de junio en el Museo. También editaron un hermoso libro de impecable impresión en el que está recopilado todo el material expuesto. No pierdan la oportunidad de contactarse con alguno de los dos!

Hasta la próxima!

Dora


8 comentarios sobre “La Fotonovela

  1. Doris, me encanta aprender de «nosotros» leer este artículo es como hacer un viaje y descubrir soles, lunas,árboles, colores en las montañas en fin todo nuestro mundo maravilloso que muchas veces esta desdibujado por la manera que tenemos los argentinos de valorar lo nuestro. Gracias

    1. Gracias Cris por tu comentario! Quise escribir sobre este tema, porque a mí también me hace viajar por mi historia, pero también a través de estos temas puntuales por la historia de nuestro país, que supo estar en las vanguardias, acobijar refugiados de la guerra, prosperar económicamente…. entre otras cosas. Gracias por estar ahí compartiendo! Me inyecta energía para investigar, cotejar, sorprenderme y compartir con la gente a la que me une la pasión por la fotografía!

  2. Gracias Dora por compartir estos datos, como la agenda para ver las muestras! hermoso remitirse a los orígenes de la narrativa visual, de la mano de gente tan talentosa.

    1. Gracias a vos Olga por estar ahí y, levantar el guante! Sin tu participación, este intercambio virtuoso no existe… Creo que tanto si producís imágenes o las disfrutás es clave comprender orígenes, modalidades, personas que trabajaron incansablemente… El mundo no empieza y termina en nosotros… Te abrazo y, espero seguir estando a la altura! Dora

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